jueves, 29 de julio de 2010

Pepa Horno

Psicóloga, española, impresionante! pero si quieres saber más de ella solo ve a su pagina. Un nombre tan particular, que al llegar a casa, simplemente no lo olvidas, esta mujer le ha dado la vuelta al mundo haciendo cosas grandes y sin embargo a mi se me ocurren unas tan banales como pensar, como c$%&$ ha hecho para traducir su nombre o presentarse en tanto lugares, o si habrá tenido líos o no en la aduana...en fin.

Me gusto mucho lo que escuche y entendí salir de sus labios y me gusta como describe mi ciudad...mi país, como yo lo siento, y me parece que escribirlo yo ahora no tendría mucho sentido cuando tengo sus palabras para mostrárselos.

"Colombia
Los colombianos son gente especial, y nada que ver con la imagen dada al mundo europeo. Contaros que el viaje en avión impresiona por más veces que lo hagas, porque la gente se levanta, habla entre ellos aunque no se conozcan de nada, bailan (literal) en el avión, hacen de todo, y yo que todos mis últimos viajes transoceánicos han sido para Asia, la contenía y taimada en apariencia Asia, pues fue una risa verme de nuevo rodeada de gente que habla, canta y hace de todo para aminorar las horas.
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Barranquilla. Mi "otra vida" colombiana en el viaje anterior pisé literalmente Barranquilla, durmiendo una noche en un hotel que ni siquiera recuerdo cuál fue y amaneciendo con la ciudad levantada en una revuelta por no llegué a saber qué pero que nos obligó a entrar en el aeropuerto por las pistas de aterrizaje (no es una metáfora, es literal) para rescatar nuestro equipaje y salir yo y el coordinador de los talleres, mientras Lyda nos esperaba al borde de la desesperación, en un bus durante más de seis horas con un guía (persona que iba delante del autobús) esquivando batallones de paras y guerrilla hasta llegar a salvo al Carmen de Bolivar, el pueblo donde dábamos el taller. Ésa es sólo una pequeña parte del primer viaje a Colombia, ése que nunca fue escrito en diarios pero marcó un antes y después en mi vida, entonces lo supe, ahora lo sé más.

Así que es curioso volver a un lugar en donde en teoría has estado, en la realidad nunca estuviste. Y he de decir que me ha encantado. Esta ciudad parece haber cambiado en estos años tanto o más que Bogotá a juzgar por las urbanizaciones de chalets tipo europeo que encuentras por todos lados, las infraestructuras en las calles, todo nuevo.

Pero impresiona ver los mundos diferentes que existen en los países de esta región, el pais vasco y Andalucía son gotas de agua al lado de la diferencia entre vivir en Barranquilla y Bogotá. Empecemos: aquí nos levantamos a las cinco y media de la mañana y nos acostamos sobre las nueve o diez al borde del agotamiento :-) la gente entra al trabajo entre siete ocho. Aquí dormimos con un ventilador y aire acondicionado y el ruido suena a bendición a cambio de eliminar un calor que puede con cualquier bombardeo, es espectacular. Aquí la gente sale a caminar para hacer ejercicio a las seis de la mañana, la única hora en la que puedes hacerlo sin desfallecer etc. etc. Es otro mundo. Cualquier parecido entre eso y Bogotá, viviendo a quince o veinte grados todo el año es mera coincidencia.
...

Cuántas Colombias caben en un sólo país? Cómo se puede vivir en un lugar donde unos km más allá se está matando la gente sin siquiera enterarte? Cómo puede este país haber avanzado tanto en desarrollo económico en todos lados en cinco años y seguir con la guerra ahí? Con ese aire disociativo en que vive la gente aquí, tomando medidas automáticas que una encuentra
extrañas, como las medidas de control, saliste a tal hora, llegaste ya, vas acompañada, los seguros etc. hasta que recuerda, ah, pero es que aquí hay una guerra en marcha!

De verdad que entiendo la disociación. Vivirla te hace desdoblarte, y ésa quizá pueda ser la mayor enfermedad, la que permite sobrevivir, y gozar. Quizá, no sé."


Tomado de Pepa Horno
No saben lo mucho que siento estas ultimas palabras en especial y por ello están en negrita...yo tampoco lo entiendo bien, y en el fondo si lo entiendo, aquí muchos dicen q no estamos en guerra (incluso periodistas...eso es aun más descabellado para mi entender) pero lo estamos aunque tengamos tantas actividades y el país halla mejorado tanto...en varias cosas y empeoremos en muchas otras, pero siempre con la disculpa para todo.

4 comentarios:

Sam Mezylv dijo...

Tengo una amiga colombiana y la otra vez compartí el taxi con otra coterranea tuya. Son gente muy linda, extrovertida y muy alegres!!.

Ojalá las cosas en tu hermoso pais vayan mejorando.

Saludos

Athenea dijo...

Pues fíjate que alguna vez lo había considerado pero no lo había meditado a profundidad. Alguna vez le escuché a alguien que estamos disociados porque la guerra no está en la calle sino en el campo (o estaba, no sé).

Ese alguien dijo que al ser Colombia un país tan grande como España y Francia juntos, es como si la mayoría de a gente viviera en España y la guerra se desarrollara en Francia. No la sentirían sino únicamente los que viven del lado francés; mientras que los del otro lado lo verían sólo en las noticias.

Creo que eso es lo que pasa... aunque tenemos las huellas de la guerra casi en la sangre, porque dormimos con todo con seguro, lo primero que hacemos al subirnos al carro es ponerle seguro, no hablamos por celular en la calle, desconfiamos de los que van en motos, preguntamos "Y ahora a quién mataron?" cuando vemos una ambulancia en la calle... y etcétera compañía.

Triste; pero al final, es parte de lo que nos hace colombianos. Besos desde Selene. =)

Lyn dijo...

Si Sandri, el otro día te leí, y ahora recuerdo q tu Gonza como q te regaño por andar compartiendo taxis con desconocidos...jejeje...pero tu tienes angel, ya te lo dije antes ;) Gracias cariño, un abrazo.
Selenita...que rara me siento llamandote así pero supongo q así tiene q ser. Yo siempre he pensado en esto...pero poco he escrito de manera libre. Es triste, es fuerte, pero es lo que nos ha tocado, entonces és q tenemos las herramientas...doloroso eso de vivir con la guerra e incluso de estar marcados con sus huellas, pero cierto es lo q comentas. Te quiero.

Ladonnabupu dijo...

Llevo una semana queriendo leer esta entrada. Y no he podido hasta hoy. Es un tema que siempre me ha sorprendido mucho, el hecho de que haya lugares en los que la guerra es real, no Historia. Lugares en los que pese a la guerra la vida sigue abriéndose camino y la gente sigue viviendo. ¿Pero cómo? ¿Se oye el eco de las bombas? A veces pienso que pienso demasiado. Pero son cosas que me preocupan. Saber que hay personas que corren peligro si salen solas a la calle. Y a la vez se levantan cada mañana a trabajar. ¿Cómo se convive con eso? Me aterra esa situación. Sólo imaginarla me aterra. Y me indigna. No consigo comprender cómo se permite esta situación. Ni por qué se ha llegado a ella. Cuando pienso en Colombia pienso en tí, y en Vicky y no veo más que belleza. Ojalá todos pudieran verlo igual que yo.
Mil besos mi bella.