Tú, Amor
Ese que de vez en cuando te quiere y otras tantas te odia:
Me quieres hacer un favor?
Ponme de cabeza como al Santo aquel, a ver si así me visitas.
Mejor hazme dos favores
Sacúdeme siempre, como hasta ahora y con ello deja caer todas las tonterías que se adhieren a mí.
Está claro, el amor no debe entregarse a la boca de un extraño, solo para quien tenga la audacia, locura de reconstruir los trozos de un corazón y con la otra mano cargar la valentía que haga falta para permanecer con el resultado y entonces unir esfuerzos para construir el lecho (amor) que haga falta para protegerlo del tiempo.
Entonces las campanas sonaran y los ruidos se convierten en sonidos que le hacen completamente feliz.
Quisiera poseer el poder de hacer sentir esto mismo cuando se sienten solos, entre las tinieblas, rodeados de sombras que parecen fantasmas y es el poderoso espejismo del propio ser.
A parte que el corazón se hace trozos, es como esponja que absorbe diferentes vertederos; algunos se llenan, otros rebozan, y otras esponjas parecen secarse al instante, capaz de absorberlo todo con poderosa fuerza. Y entonces el Amor se vuelve la misteriosa habitación... en el cuarto más enmarañado de toda la casa.... pero quien fuera piedra para lanzarse.
Después de todo, los hilos de plata se pintan con los años, que es cuando la nieve empieza a caer....
No hay luz sin oscuridad, ni dulce sin amargo.
Y es que si el Sol no ha podido secar toda el agua de este planeta que podemos esperar...
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